“Nemo”, según sus amigos, dedicó
su vida entera a la aventura, atesorando veinte años como
Infante de Marina, diez de los cuales como Boina Verde en las
Fuerzas Especiales (la Agrupación de Comandos Anfibios)
en donde alcanzó un nivel jerárquico de conducción.
Dedicado a la publicidad y las promociones,
su vida transcurre alternando programadas reuniones empresariales
con polvorientos caminos de aventura, haciendo gala de un prodigioso
equilibrio entre ambos extremos de un hombre con inquietud de
progreso y espíritu de superación.
